El Trofeo de la Champions League: Historia de la Orejona

Historia del trofeo de la Champions League conocido como la Orejona

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En el mundo del fútbol, pocos objetos tienen el poder simbólico de la Copa de Europa. La llaman «la Orejona» por las asas prominentes que sobresalen a ambos lados, y su silueta es tan reconocible que basta un vistazo para saber exactamente que representa: el máximo título al que puede aspirar un club europeo. Pero detrás de ese trofeo que vemos levantar cada primavera hay una historia de diseño, reglas de propiedad y tradiciones que la mayoría de aficionados desconoce.

He tenido la suerte de verlo en persona en un par de ocasiones – exhibiciones previas a finales – y lo que más impresiona no es su tamaño ni su brillo, sino su pesó. Cuándo lo sostienes mentalmente en la imagen, pensando en que Carvajal o Modric lo levantan a pulso sobre sus cabezas tras 120 minutos de esfuerzo físico, entiendes que incluso el gesto de alzar el trofeo es, en sí mismo, un pequeño acto de atletismo.

Diseno y evolución del trofeo desde 1967

El trofeo que hoy conocemos no es el original. Durante las once primeras ediciones de la Copa de Europa, entre 1956 y 1966, el campeón recibía una copa de plata relativamente sencilla, sin las caracteristicas asas que definen al trofeo actual. Fue en 1967 cuando la UEFA encargo un nuevo diseño al orfebre suizo Jürg Stadelmann, y el resultado fue la pieza icónica que ha perdurado hasta hoy.

El trofeo pesa 7,5 kilogramos y mide 73,5 centímetros de alto, con un diámetro de 42,5 centímetros incluyendo las asas. Está fabricado en plata de ley y es, sin duda, uno de los trofeos deportivos más elaborados del mundo. Su forma recuerda vagamente a una copa clásica griega, pero las dos asas grandes y curvadas que se extienden hacia arriba le dan una personalidad propia que lo distingue inmediatamente de cualquier otro premio deportivo.

A lo largo de los años, el trofeo ha sufrido pequeñas modificaciones estéticas – ajustes en el acabado, el pulido y la base -, pero su forma esencial no ha cambiado desde 1967. Es un diseño que ha envejecido notablemente bien, quizá porque su estética no responde a ninguna moda concreta sino a una idea atemporal de elegancia. Los nombres de los campeones se graban cada año en la base y en la parte posterior, creando un registro físico de la historia del torneo que añade capas de significado con cada edición.

Por qué se llama la Orejona

El apodo nació en América Latina, concretamente en Argentina, y desde alli se extendio al mundo hispanohablante hasta convertirse en el nombre coloquial más utilizado para referirse al trofeo. La razón es obvia: las dos asas grandes que coronan la copa se asemejan a un par de orejas desproporcionadas. «Orejona» – la de las orejas grandes – es una descripción tan precisa como carente de solemnidad, y esa combinación de exactitud e irreverencia es probablemente lo que hizo que el apodo se arraigara tan rápidamente.

En otras lenguas, el trofeo tiene denominaciones distintas pero igualmente descriptivas. En inglés se le conoce simplemente como «Big Ears» o «the European Cup». En italiano, «la Coppa dalle grandi orecchie». Todas las variantes hacen referencia al mismo rasgo visual: esas asas prominentes que Stadelmann diseño como elemento decorativo y que terminaron convirtiendose en la senal de identidad del objeto.

El nombre «Orejona» ha trascendido lo coloquial para instalarse incluso en contextos periodísticos formales. En España y América Latina, es común leer titulares de prensa que hablan de «la Orejona» sin necesidad de aclarar que se refieren a la Champions League. Ese nivel de reconocimiento instantáneo es algo que pocos trofeos deportivos logran – la Copa del Mundo, el trofeo de Wimbledon, el Lombardi del Super Bowl y poco más. Nuestro propio nombre, OREJONAZO, rinde homenaje a esa tradición lingüística que conecta al aficionado hispanohablante con la esencia de la competición. El análisis de los ganadores de la Champions incluye la historia completa de quienes han levantado este trofeo.

La regla de los cinco títulos: quién se queda el trofeo original

Aquí es donde la cosa se pone interesante. La UEFA tiene una norma que determina que cualquier club que gane la Champions League cinco veces en total, o tres veces consecutivas, tiene derecho a quedarse de forma permanente con una replica a tamaño real del trofeo. El original siempre vuelve a la UEFA, pero los clubes que cumplen ese requisito reciben una copia que pueden exhibir como propia.

Hasta la fecha, seis clubes cumplen al menos una de esas condiciones: el Real Madrid con 15 títulos, el AC Milan con 7, el Bayern de Múnich con 6, el Liverpool con 6, el FC Barcelona con 5 y el Ajax con 4, pero tres de ellos consecutivos entre 1971 y 1973. Estos seis clubes tienen derecho a conservar su replica permanente y, además, lucen un distintivo especial junto al escudo en la camiseta cuando juegan la Champions: el «badge of honour» multiple que indica más de cinco títulos, o el badge estandar para quienes tienen entre uno y cuatro.

El Real Madrid, con 15 copas, ha acumulado más replicas permanentes que ningún otro club. El trofeo original que se entrega al campeón cada año es devuelto a la UEFA diez semanas después de la final, y el club recibe a cambio una replica de tamaño reducido – tres cuartas partes del original – para su museo o sala de trofeos. Pero para los clubes que cumplen la regla de los cinco o los tres consecutivos, la replica que reciben es idéntica al original en tamaño y acabado.

Esta regla crea una jerarquía tácita dentro de la competición. Los clubes que exhiben el trofeo a tamaño real en sus museos están enviando un mensaje sobre su estatus histórico que va más allá del palmarés numérico. Es la diferencia entre haber ganado la Champions y pertenecer al club exclusivo de los que la han dominado. En el palmarés completo del la Champions League se puede ver que clubes pertenecen a cada categoría.

Hay una curiosidad adicional que rodea al trofeo: el protocolo de entrega. Desde 2009, la UEFA establece que solo el capitan del equipo campeón puede levantar la Orejona en primer lugar, y que el trofeo debe permanecer en el césped durante la ceremonia. Antes de esa normativa, era habitual ver escenas de jugadores arrebatandose el trofeo, lanzandolo al aire o incluso dejandolo caer – Sergio Ramos, en la celebración del título del Real Madrid en 2018, dejó caer la copa desde el autobus de la celebración, abollandola ligeramente. Esos momentos, por caóticos que parezcan, forman parte del folclore de un objeto que no es solo un trofeo deportivo sino un icono cultural del fútbol mundial.

Cuánto pesa el trofeo de la Champions League?
El trofeo de la Champions League pesa 7,5 kilogramos y mide 73,5 centímetros de alto. Está fabricado en plata de ley y fue diseñado por el orfebre suizo Jürg Stadelmann en 1967.
Qué clubes tienen una copia permanente de la Orejona?
Seis clubes poseen una replica a tamaño real del trofeo por haber ganado cinco o más Champions o tres consecutivas: Real Madrid, AC Milan, Bayern de Múnich, Liverpool, FC Barcelona y Ajax.